"Vendí mi teléfono celular en mayo", se defendió uno de los acusados. "Ese no es mi número", dijo su hermano. "Ni siquiera sé escribir mensajes de texto", alegó el padre de ambos. Las desgrabaciones de llamadas telefónicas y las transcripciones de mensajes de texto complican la situación de los siete imputados por venta de droga en Concepción, y cuyo juicio oral y público se reanudará hoy a las 9.

En marzo de 2009, una madre desesperada llamó a la Dirección General de Drogas Peligrosas Sur, y aportó el dato de los presuntos dealers que le vendían droga a su hijo. Inmediatamente comenzaron una investigación que finalizó a fines de agosto de ese año, con la detención de seis personas. Juan Alberto Paradi (h), conocido como "Bebote", fue arrestado tres meses después. Es el supuesto líder de la banda.

Para llegar a ellos, los investigadores indagaron un número telefónico que había sido aportado por la madre denunciante. Enviando mensajes de texto o con llamadas express, realizaban la entrega de la droga a través de delivery en domicilios o plazas de Concepción.

De ese modo, los policías interceptaron llamados telefónicos y mensajes de texto que demostrarían que "Bebote" y sus hermanos Amado y Maximiliano Paradi, su hermanastro Miguel Ángel "Murungo" Paz y dos amigas de ellos, Nancy Zelaya y Mónica Chávez, integraban una organización dedicada al comercio de estupefacientes.

El fiscal Federal Carlos Brito determinó, en su acusación, que la supuesta banda trabajaba con esa modalidad delivery. Incluso dio por probada la participación del padre de "Bebote", Juan Alberto Paradi, en el negocio.

Una fuente que participó de la investigación preliminar comentó que, como los acusados residían en una zona considerada peligrosa en Concepción, repartían la droga en motos ya que muchos clientes no querían llegar hasta allí.

Los miembros del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán Gabriel Eduardo Casas, Carlos Enrique Jiménez Montilla, y Luis Eduardo López darán inicio hoy a la segunda jornada. Los abogados defensores (Gustavo Morales por Zelaya y Chávez, y defensores oficiales por "Bebote" y su familia) intentarán demostrar que los mensajes de texto no prueban el supuesto negocio de drogas que, según la acusación, ellos comandaban.